El origen de la “Diabetes Mellitus” puede tener factores genéticos, ambientales o emocionales.

Factores de origen genético

La predisposición a heredar diabetes mellitus es muy tenida en cuenta en el momento de establecer el diagnóstico de un paciente del que se sospecha que podría ser diabético.  Los antecedentes familiares pueden influir para que una persona desarrolle esta dolencia en algún momento de su vida aunque no son excluyentes.

 Factores ambientales

Pueden ser sostenidos o puntuales.  En el caso de los primeros se relacionan directamente con hábitos alimentarios negativos, como el consumo abusivo de carbohidratos (harinas y azúcares), por este motivo existen poblaciones enteras que tienen más probabilidades de adquirir diabetes debido a que se alimentan principalmente de esos nutrientes.  Tal es el caso de gran parte de la población latinoamericana.

En cuanto a los factores puntuales, la aparición de alguna sustancia tóxica o virus alimentario o cualquier otro tipo de elemento del medioambiente que de forma accidental al ser consumido produzca una alteración en la asimilación de la glucosa por nuestro cuerpo podría provocar diabetes.

Factores psíquicos o emocionales

El sufrimiento psíquico se puede transformar en enfermedad orgánica. Hoy en día también se tienen en cuenta las condiciones psíquicas que pueden llevar a un individuo a trasladar a su cuerpo el malestar psicológico que lo aqueja.

La medicina alternativa en sus distintas formas es pionera en este tipo de abordaje y propone terapias para aliviar el sufrimiento psicológico contribuyendo a mejorar la salud física del paciente.

Como Se Produce La Diabetes | ¿Qué le ocurre a nuestro cuerpo?

La energía que utilizamos en nuestro día a día proviene de los alimentos que comemos.  Estos son procesados dentro de nuestro  aparato digestivo y descompuestos en partes más pequeñas que viajan en el torrente sanguíneo para distribuirse por todo nuestro cuerpo.

Una parte de los nutrientes, los azúcares, se transforman en glucosa, que es el combustible que reciben las células de nuestros tejidos. Pero para que esto ocurra, es necesaria la presencia de la insulina, una hormona fabricada por el páncreas que facilita la entrada de la glucosa en las células.

Si el páncreas no produce insulina suficiente, o lo forzamos comiendo inadecuadamente, esta glucosa se quedará en la sangre en lugar de llegar a los tejidos y músculos y esto es básicamente una diabetes.

En esta situación, un análisis de sangre mostrará que los valores de glucemia (cantidad de azúcar en la sangre) se han disparado y se hará imprescindible restablecer su equilibrio mediante la administración de fármacos o directamente aplicando mediante inyecciones la insulina que el páncreas no produce.

Con un tratamiento adecuado y sostenido, y una actitud de colaboración por parte de las personas diabéticas que lo complementarán con dieta y actividad física, la diabetes es perfectamente controlable y no tiene por qué afectar la calidad de vida del paciente.

En Que Consiste La Diabetes | ¿ Se puede curar la diabetes mellitus?

Se trata de un exceso de azúcares en la sangre ya sea porque el páncreas produce poco o nada de insulina o porque las células del organismo no la distribuyen con eficacia.  Sucede entonces que esta glucosa se acumula en el torrente sanguíneo y no consigue llegar a los tejidos y músculos a los que debe aportar energía.

Una alimentación correcta nos permitirá prevenir la diabetes pero no siempre evitarla, puesto que se trata de un desorden del sistema inmunológico en donde a veces interviene la herencia genética.

Al aumentar los niveles de glucemia se resienten los tejidos provocando daños que pueden ser irreversibles, sobre todo en la visión, los riñones y el páncreas, como así también sube el riesgo de enfermedades del corazón y/o aparato circulatorio.

Para evitar desenlaces no deseados es importantísimo reconocer los síntomas y tratarlos adecuadamente como también conocer los antecedentes familiares que pudieran predisponer a adquirir diabetes en algún momento de nuestra vida.

 Tipos de diabetes

Esta dolencia se puede presentar tanto en niños como en adultos, o puntualmente en mujeres embarazadas.

Cuando el páncreas no produce insulina, que es la hormona que facilita el pasaje de la glucosa a los tejidos, estamos ante una diabetes mellitus de tipo 1, cuyo tratamiento requerirá el aporte externo de insulina. Predomina en niños y adolescentes pero un adulto genéticamente predispuesto también la puede desarrollar.

Si la insulina se produce pero es insuficiente o las células no hacen bien su trabajo, entonces se habla de diabetes de tipo 2 y puede o no tratarse con insulina. Suele detectarse mucho más tardíamente que la anterior porque los síntomas no son tan agudos al comienzo y, en general, afecta a adultos mayores.

Finalmente, la diabetes gestacional se desarrolla durante el embarazo y suele desaparecer tras el parto. También es muy importante la atención prematura del bebé ya que su predisposición a ser diabético es más alta que las de otros niños, lo mismo que para su madre en el futuro.En todos los casos el seguimiento y control deben ser exhaustivos.

 Síntomas

Los más frecuentes son la sequedad de boca, mucha sed, necesidad de orinar frecuentemente y hacerlo en gran cantidad, una sensación anormal de cansancio ante el mínimo esfuerzo y también la pérdida inexplicable de peso contrapuesta al aumento del apetito.  También la aparición de infecciones y la pérdida progresiva de visión podrían estar indicando que hemos adquirido diabetes mellitus.

Saber en qué consiste la diabetes es la mejor herramienta que, tanto el paciente diagnosticado como su grupo familiar, deben tener para poder hacer frente con éxito a su tratamiento y alcanzar la mejor calidad de vida que sea posible.