Millones de diabéticos en todo el mundo esperan poder abandonar la insulina gracias a los tratamientos con células madre.

Tratamiento De Diabetes Con Celulas Madre | Antecedentes

En los laboratorios de distintos países se vienen realizando ensayos clínicos desde hace ya varios años.  Los resultados obtenidos hasta el momento han permitido conocer con mayor profundidad cómo se desarrolla la diabetes, qué partes del cuerpo intervienen y cómo lo hace cada una.

Se han realizado transplantes en ratones con un alto índice de glucosa en la sangre y el mismo logró revertirse a valores normales que se mantuvieron estables durante algún tiempo, es decir, se logró controlar su diabetes.

También se han hecho pruebas en pacientes diabéticos que se han sometido de manera voluntaria a esta terapia consiguiendo que la diabetes remita a valores normales y manteniendo esa estabilidad al menos durante algunos años.  Dependiendo del progreso que la enfermedad hubiera alcanzado, los resultados variaban.

¿Cuándo es posible utilizar este tratamiento?

El transplante de células madre está dirigido a pacientes diagnosticados con diabetes de tipo1, que son los que a diario necesitan aplicarse inyecciones de insulina.

La insulina es la hormona producida por las células beta del páncreas.  Su función es transportar a los tejidos la glucosa presente en la sangre para que se transforme en energía. Cuando el páncreas no la genera en la cantidad que el organismo requiere, o existe alguna resistencia para su funcionamiento, esta glucosa se almacena en la sangre provocando diabetes.  Por eso es necesaria su aplicación.

¿Cómo se obtienen las células madre?

Se obtienen de la médula ósea del propio paciente pero también pueden ser extraídas del cordón umbilical del recién nacido y permanecer depositadas en bancos de células durante mucho tiempo.  Una vez extraídas se desarrollan mediante procedimientos “in vitro” en el laboratorio, hasta alcanzar las características necesarias para poder ser nuevamente introducidas en el cuerpo del paciente y comenzar su acción regeneradora.

¿Cómo actúan?

Las células madre son células sanas que reconstituyen los tejidos dañados, regeneran los destruidos y normalizan el funcionamiento de los órganos.  En el caso concreto de la diabetes, también se ha descubierto que favorecen la formación de vasos sanguíneos que estimulan a las células beta en la producción de insulina.

El riesgo principal de este tratamiento es la inmunosupresión que sufren los pacientes inducida por los fármacos que  se les administran mientras esperan a ser transplantados. Esta medida, peligrosa pero inevitable, es necesaria para que el tratamiento sea efectivo.

Por el contrario, tiene la ventaja de que al tratarse de células del propio paciente no hay peligro de rechazo como ocurriría en caso de que las mismas procedieran de un donante.

Tanto médicos como pacientes ven el tratamiento con células madres como una alternativa alentadora para combatir la diabetes, pero con la que aún hay que seguir investigando para que su aplicación sea totalmente segura.

Tratamientos experimentales

Los primeros trabajos de laboratorio que se realizaron con ratones diabéticos sometidos al transplante de células madre de su propia médula , demostraron un aumento notable en la producción de insulina como así también la normalización de los niveles de glucemia y el crecimiento de células sanas en el tejido pancreático dañado. Los resultados se pudieron apreciar en un plazo de dos semanas.

Los pacientes con diabetes de tipo 1 que han accedido a este tratamiento lo han hecho también con carácter experimental.  En estos casos se ha podido comprobar que, independientemente del tipo de célula utilizada, la diabetes remitió, es decir, se logró una producción normal de insulina, y la regeneración de los tejidos dañados.  La mayoría de ellos ha conseguido mantener esa estabilidad durante algunos años pero otros tuvieron necesidad de acudir a algún tratamiento después de un tiempo.

 Riesgos

Para poder realizarse este autotransplante, el paciente debe someterse a un tratamiento con fármacos llamados inmunosupresores que tienen efectos secundarios de mucho impacto como posibilidad de infecciones o cuadros agudos de vómitos, fiebre, etc…

Esta es una de las razones por las que su aplicación aún está en estudio.

Por el momento la ciencia se esfuerza por controlar estos riesgos para que en un futuro próximo, la cura de la diabetes realizada en base al tratamiento con células madre, sea una realidad al alcance de todos.